DISCURSO
EN EL MITIN ORGANIZADO POR LA JUVENTUD, EN EL JARDIN FLORIDA, EL 19 DE
SETIEMBRE DE 1889
Conciudadanos: Quiero, ante todo, saludaros con el mayor entusiasmo, y
luego, de inmediato, pedir a esta altiva y generosa juventud que me perdone
por el juicio que de ella me había formado, pues confieso que no
hace muchos meses, y en una carta que dirigía a un antiguo y valeroso
compañero de las luchas cívicas y actualmente en Europa,
le expresaba la profunda decepción que me inspiraba la actitud
de la juventud tratándose de la cosa pública. -Ya
no hay jóvenes en la república -le decía; -los ideales
generosos, las iniciativas patrióticas no cuentan con su apoyo
ni con su entusiasmo; los que se titulan jóvenes no lo son sino
en la edad, porque cuando se les habla de la patria, de los sacrificios
patrióticos o del cumplimiento de los derechos cívicos,
reciben esas palabras con un solemne desprecio, considerando que tales
asuntos sólo pueden preocupar la mente de los ilusos, de los líricos,
cuando no dicen de los tontos; y agregan que en nuestros días la
política ha cambiado de giro y que hay que ser más prácticos,
adoptando otra política basada en el positivismo,y titulándose,
los que de tal manera piensan y proceden, hombres prácticos, grandes
políticos, sabios y de talento. .. Fué, señores,
en presencia de estos hechos que mi espíritu entrevió los
grandes males que surgían del falseamiento de las instituciones,
y que yo creía que la juventud miraba indiferente y por eso me
expresaba en palabras tan amargas con respecto a la situación política
del país.
Pero ahora, y en presencia de este movimiento reaccionario iniciado por
la juventud, he comprendido mi error, y al comprenderlo me complazco en
exhortar a esta misma juventud valiente y decidida, a continuar con orgullo
la senda que señalaron con su sangre y con su ejemplo todos nuestros
gloriosos antepasados !
¡Ah ! señores. Nada satisface más íntimamente
y retempla mejor el espíritu, que recordar con acentuada veneración
los esfuerzos desinteresados y patrióticos de aquella juventud,
que abandonando la cuna de sus más caras afecciones, cortando algunos
el curso de sus carreras universitarias, y despreciando todos sus intereses
personales, corría, llena de bríos y de santo patriotismo,
a formar en las filas del ejército, que se coronaba de gloria en
las batallas libradas por la libertad y el honor nacional !
Yo nunca olvidaré la noble y altiva eonducta de la juventud argentina,
euando corrió presurosa hasta los campos sangrientos del Paraguay;
y allí, entre los fulgores rojizos del combate exterminador, cada
joven luchaba heroicamente y moría con sonrisa plácida,
salundando con su última mirada las fajas gloriosas de nuestra
bandera.do con su última mirada las fajas gloriosas de nuestra
bandera!
Y bien, señores; al terminar, os confieso que mi corazón
se llena de alegría en presencia de este movimiento varonil, noble
y levantado de la juventud, que así demuestra que posee la más
grande cualidad del hombre : el carácter.
Conservadlo siempre puro, moral y justiciero; no desfallescais en esta
grande obra que iniciais llena de fe y de entusiasmo, y si alguna vez
necesitáis la ayuda de un hombre joven de largas barbas, pronunciad
mi nombre, y correré presuroso a ocupar mi puesto con el ardor,
la fe y la esperanza de los primeros añios !
LEANDRO N. ALEM
19 de Septiembre de
1889
2003. Una producción de Matías
Bailone. Villa Mercedes. Argentina.