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"El
radicalismo tiene que volver a sus fuentes, que siempre estuvieron amparadas
por lo que Yrigoyen define como su idea moral. El partido puede cambiar
su esencia sobre la base de la frustración y los desengaños.
Se hizo muy fuerte la defensa de sus ideales, tuvo casi un sentido religioso.
Por ello los radicales nos llamamos correligionarios, participantes de
una verdadera religión, que es la religión de la ética,
de la política limpia, de la política moral. El radicalismo
tiene esos principios como base fundamental"
Dr.
ANSELMO MARINI,
Ex
Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, amigo de Ricardo Balbín.
Declaraciones
hechas con motivo de los desengaños que sufrió la U.C.R.
en estos tiempos. Anselmo Marini murió en 2002.
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Anselmo Marini en un acto político.

"Las
obras de la democracia no tienen nombre propio, son del pueblo. La democracia
no está para endiosar hombres, y, como decía Borges, hay
una lucha superior que no se hace con ejércitos, ni armas, tambores
o clarines, sino que es una lucha de ideales contra el poder, contra los
excesos y abusos. Esa lucha es la lucha del hombre, por la libertad y
la justicia." ANSELMO MARINI

"La
ética, para la U.C.R., es fundamental. Esa es la concepción
que tuve siempre en mi militancia en el radicalismo. La ética fue
la idea primigenia junto a la libertad del hombre. Recuerdo las palabras
de San Martín cuando deja Perú. Decía que su lucha
había sido conseguir la independencia de Sudamérica y dar
a los pueblos la oportunidad de elegir libremente a sus gobernantes. Es
decir, nosotros buscamos las soluciones sobre la base de la idea moral,
idea que fue incorporada por Alem y, fundamentalemnte por Yrigoyen como
resultado de sus lecturas de Krause. De no ser así, la política
se transforma en una cuestión de mercaderes." ANSELMO MARINI
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Don Anselmo
Marini:
todo un
símbolo de la ética política
Nota
del diario 'El Día', La Plata (Buenos Aires) Argentina, 15 de febrero
de 2002.
Murió ayer,
a los 95 años, Anselmo Marini. Fue un político de raza y
un ejemplo de ética, moral y de profunda vocación de servicio,
valores que encarnó hasta los últimos momentos de su vida.
Testigo y actor de casi un siglo de la historia nacional, su partida golpea
fuertemente a nuestra ciudad que extrañará profundamente
su sabiduría acuñada en su larga vida, su compromiso, su
verbo encendido, su consejo y su elegante figura de caballero de otros
tiempos.
Había nacido en nuestra ciudad el 18 de noviembre de 1906, en la
casa que era de sus abuelos, en diagonal 77 entre 5 y 6. Platense y del
centro, vivió toda su vida en un radio de 400 metros.
Sintió una vocación política precoz, al amparo de
su vecino, don Luis Monteverde, que vivía en la casa aledaña
a la suya. Allí iba, cuando era casi un niño, a escuchar
las voces de los políticos de entonces, que "se tornaban graves
cuando nombraban a Hipólito Yrigoyen", recordó en una
de los tantos diálogos que en su madurez mantuvo con nuestro diario.
En esa casona conoció a muchos políticos, entre ellos al
hijo de Alem y años después, en el entierro de Monteverde,
a Yrigoyen, cuya figura de caudillo lo impactó enormemente.
No es extraño entonces que, al cumplir 18 años, después
de hacer el trámite para obtener su libreta cívica, se afiliara
al radicalismo en el comité de la sección primera, al que
siempre perteneció.
Sin embargo, su primera militancia fue en el ámbito estudiantil,
en aquellos tiempos una verdadera escuela política. Fue un destacado
dirigente universitario, compañero de lucha de Ricardo Balbín,
del que fue amigo y correligionario desde ese tiempo, figura a la que
admiró y con la que compartió los valores morales que los
impulsaban a librar muchas batallas políticas.
En 1929 fue presidente de la Federación Universitaria y su vicepresidente
fue Oscar Alende. Con los años, ambos serían gobernadores
de la Provincia. Militó en la Universidad hasta 1930, año
en el que se recibió de abogado y en el que don Hipólito
Yrigoyen fue derrocado por el golpe militar del 6 de setiembre.
Fueron tiempos duros. En abril de 1931 fue detenido y golpeado en un sótano.
La intervención de un amigo posibilitó que lo liberaran
a los tres días. Posteriormente, y en otra situación, volvió
a ser privado de su libertad por razones políticas. Fue en junio
de 1955 cuando fue llevado a Olmos durante varias semanas.
Ocupó innumerables cargos internos en el radicalismo, provinciales
y nacionales. Recién en 1952 llegó a la Cámara de
Diputados de la Provincia, "cuando ya era un veterano", aclaraba.
Fue convencional constituyente en 1957, en donde fue designado vicepresidente
1º de la Convención en Santa Fe; fue elegido diputado nacional
en 1958 y reelecto en 1960. En 1963, en los comicios que llevaron a Arturo
Illia a la presidencia, fue elegido Gobernador de la Provincia en donde
desarrolló una importante obra y aplicó una ejemplar austeridad
que comenzó con sus propios gastos. Redujo la partida en dos millones
de pesos. No tenía auto y cuando lo necesitaba, se lo prestaba
el presidente del Banco Provincia. No vivió en la Residencia del
Gobernador a la que habilitó al público como salón
de exposición de pinturas y siguió caminando la ciudad,
como lo había hecho siempre.
En 1966, Onganía dio el golpe militar contra el gobierno de Illia.
En nuestra ciudad, Marini aguardó en la Casa de Gobierno al general
Jorge Von Stecker. "Le dije que era una arbitrariedad pero que yo
no contaba con fuerzas para repeler el atropello", contó a
nuestro diario mucho tiempo después, cuando recordaba que "me
afectó el golpe de Estado porque dejó a mitad de camino
una obra que estábamos realizando. Teníamos comedores, escuelas,
caminos, era una obra que continuaba. Nosotros teníamos la idea
de que gobernar era servir. Yo fui gobernador y nunca tuve idea del poder".
Durante el gobierno de Raúl Alfonsín fue embajador en Perú
y esos años fueron los únicos que Marini se alejó
de La Plata, ciudad a la que amó profundamente y a la que sirvió
con profunda vocación. Tuvo una activa vida social y una pasión,
además del radicalismo: Estudiantes, club al que seguía
diariamente aunque en los últimos años dejó de ir
a la cancha.
Se casó con Edith Alonso y hasta esa relación de amor profundo,
de compañerismo y de mutuo respeto, que duró toda su vida,
estuvo signada por la política. La conoció en un acto en
Los Toldos, durante una gira, "porque en aquellos tiempos no había
televisión ni radio y había que recorrer el país".
Tuvo una hija, María Edith, que le dio 8 nietos, a los que quiso
y a los que legó su ejemplo de compromiso ciudadano y de hombre
de bien. Porque era un convencido de que "la política es un
acto sagrado y no debe envilecerse. Si un político comete un acto
deshonesto, es una culpa personal; no del partido. Pero el partido debe
sancionarlo".
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ANSELMO
MARINI O EL POLITICO DE RAZA
Es sabido que Marini hizo la carrera de los honores y trabajos políticos.
Es completa. En 1952 integró y presidió el bloque de diputados
provinciales. Antes fue diputado nacional constituyente en 1949, representación
que repitió en la de 1957, ocupando alto cargo directivo. Desde
1958 hasta la crisis institucional de 1962, presidió el bloque
de diputados nacionales. Desde 1963 y hasta el bochornoso golpe de1966,
ocupó el sillón de Rocha, al ser -y como lo fué!-
gobernador de Buenos Aires. Durante el gobierno de Alfonsin, lo representó
con inteligencia, tacto y dedicación, como Embajador ante la República
del Perú.
La UCR lo destacó y lo lució como presidente de la Comisión
Nacional de Homenaje al centenario de su fundación.
Lo acompaña siempre, su esposa Edith, su hija y una legión
de nietos y hasta un biznieto.
Octavio R. Amadeo en sus brillantes ensayos reunidos en un libro de cabecera
"Vidas Argentinas" habla de la vejez de nuestras grandes figuraa
al estudiar a Julio A. Roca dice: "le fué otorgada la vejez,
que es casi un virtud. y cuando se llega a ella con salud moral y física,
con utilidad social, es como una santidad"; y en el estudio sobre
Bernardo de Irigoyen dice: "Fué un gran viejo; la vejez es
una dignidad y una virtud. Producir un viejo es un éxito de la
naturaleza y una victoria de la raza".
Anselmo Marini: un político de raza.
Rubén
Blanco (Amigo y compañero de bancada de Marini)
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