RICARDO ROJAS

Dr. Ricardo Rojas

Una producción

de

Matías Bailone

2003

     
 

HOMENAJE A RICARDO ROJAS

Por Víctor H. Martínez

Haciendo un paréntesis al episodio del acontecer diario, nos reunimos hoy en la universalidad de la cultura para rendir merecido homenaje a un espíritu luminoso, que brilló con luz propia en el firmamento de la intelectualidad argentina.
Córdoba, que lleva siempre en su alma de ciudad viva y despierta cuanto pueda significar dimensión de progreso, no olvida nunca a los hijos de provincias hermanas que en su acción trascendieron los parajes locales, para fortalecer de un modo u otro los caracteres prístinos de la argentinidad, y así llega en esta ocasión con humilde pero sentido tributo al tucumano ilustre, Ricardo Rojas, Santo de la Letra Americana.
Rojas cultor del profesorado en sus cátedras de literatura española y de filosofía; Rojas Decano de Facultad, Rector de la Universidad Nacional y consejero de la Universidad de La Plata; Doctor "honoris causa" de Universidades extranjeras; Académico de Madrid, New York, Perú, Uruguay, Venezuela, México y Santo Domingo. Rojas periodista, crítico, poeta, dramaturgo, historiador y político, sirve en la augusta dignidad debida a las deidades líricas, poniendo en su cielo pinceladas recias que son amaneceres permanentes para el mundo entero.
Su pluma no reconoció jamás la fatiga de sus manos, y a sus manos bajó el arte del saber decir, alimentado por la idea vigorosa y brillante, que abrevó su sed de exposición en las fuentes más diversas, pero siempre autóctonas y puras. En "La Victoria del Hombre", "Lises del blasón", "Canciones" y "Oilantay", canta el poeta para enmudecer al hombre. Con riqueza descriptiva dialoga luego con el árbol, el indio y el gauchaje bravío, llevándonos, con calidad de auténtico guía, a través de "El país de la selva" penetrando también en el mundo mágico de las bambalinas con sus obras "Elelin" y "la Casa Colonial".
Rojas coloca siempre banderas de avanzada en la literatura sin abandonar un paciente retorno al pasado histórico. El literato no deja jamás al historiador y de este modo la galanura del lenguaje va nutrida por la visión de lo que fue, que nos regala sin esfuerzo en "El santo de la Espada", "Cartas de Europa", "Las Provincias", "El profeta de la pampa" y en su obra cumbre "Historia de la literatura argentina".
Y aún es su personalidad más rica, pues el literato e historiador abraza la inquietud filosófica buscando la explicación de una continuidad lógica en su "Filosofía de la Nacionalidad" que integran "la restauración nacionalista", "Blasón de Plata", " Argentinidad:" y "Eurindia", donde nos es dable investigar los aportes que concurrieron a la formación de los pueblos hispanoamericanos y contemplar una incitación ferviente por la cultura autóctona.
En nuestro pensamiento, no aceptamos americanismo alguno sin un espíritu absolutamente franco hacia la libertad y rebelde a las cadenas de la opresión que someten la personalidad humana. La historia de América ha identificado siempre a sus hombres en un eco libertador que no reconoció nunca obstáculos de glaciares, macizos, selvas ni cuencas oceánicas. Sólo claudicando del ideario americano, traicionando sus orígenes u oscureciendo su porvenir, es posible no participar de este concepto. Rojas, rastreador eminente del ayer y fiel a las lecciones que aprendiera y enseñara, no claudicó ni traicionó y en consecuencia, perturbadas las libertades públicas en 1930, sufrió el confinamiento en Ushuaia por defender junto a las legiones cívicas del radicalismo la restitución de los principios de libertad y democracia. En las horas aciagas que todo país es susceptible de vivir por el materialismo, la ambición, el olvido o la incomprensión de los hombres que cobija, o en las etapas donde la serenidad y la cordura comienzan a sentar su debida señoría, conceptuamos necesario hacer un alto en el camino para en breves semblanzas como ésta, rectificar los errantes derroteros o refrescar la huella fatigosa de la paz, abierta con franqueza. por espíritus como Ricardo Rojas.

VÍCTOR H. MARTÍNEZ.

(Extraído de 'Discursos' de Víctor Martínez, 1965, Imprenta de la Universidad Nacional de Córdoba.)

 

     
    Ricardo Rojas
Rector U.B.A. 1926 - 1930

Escritor, docente e investigador que marcó con su obra y su pensamiento la cultura de nuestro país. Nació en Tucumán en 1882 y llegó a Buenos Aires en 1899 para dedicarse a las letras. Murió en Buenos Aires el 29 de Julio de 1957, día que se consagra en su homenaje por su aporte a la cultura como 'Día de la Cultura Nacional' mediante el Decreto 164 de 1982. Fue educador, escritor, periodista y un destacado orador argentino. En ese mismo año publicó su primera obra poética "La victoria del hombre", iniciando con ella una trascendente obra literaria. Siendo Joaquín V. González rector de la Universidad de La Plata convocó a Ricardo Rojas como docente, quien en 1909 creó la Facultad de Humanidades. Fue presidente del comité de recepción de Rabindranath Tagore en Noviembre de 1928, en oportunidad de la visita de éste a Argentina, recibiendolo junto con Leopoldo Lugones y otras personalidades. Orador reconocido y profundo, su palabra poseia un magnetismo tal, que encantaba a su audiencia. Ricardo Rojas creia que 'la palabra es divina y por eso puede operar y ser creadora'. Una de sus alumnas, Celina Sabor de Cortazar, decía que cuando Rojas se paraba frente a su auditorio 'algo cósmico emanaba de su mirada... Había en su pose y en sus gestos, algo ritual, ligtúrgico...Creaba una atmósfera de misterio en la que el era oficiante'. En 1913 fue convocado por la Universidad de Buenos Aires para crear la primera cátedra de Literatura Argentina inaugurada el 7 de junio. En 1921 fue designado Doctor "Honoris Causa" por la Universidad de Buenos Aires y Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de 1921 a 1924. Como decano de esa facultad creó una escuela de bibliotecarios y archivistas, y los Institutos de Filología y de Literatura Argentina que actualmente lleva su nombre.
Fue electo Rector de la Universidad de Buenos Aires en 1926, cargo que desempeñó hasta 1930. Como Rector fortaleció la investigación y promoción cultural a partir de la Extensión Universitaria. Su accionar y pensamiento se ven reflejados en su siguiente reflexión:
"En nuestro común anhelo de perfeccionamiento, hemos practicado la extensión universitaria según la escasa medida de nuestros recursos despertando en la sociedad una onda creciente de simpatía... pero todo eso es nada, si lo comparamos con lo mucho que aún nos resta por hacer". En 1953 al cumplir Rojas la Bodas de Oro con las letras, el Centro de Derecho y Ciencias Sociales solicitó para el escritor el Premio Nobel de Letras. Solicitud a la que adhirieron las Universidades de Arequipa, Cuzco, San Marcos Lima, de La Paz, de Oruro, de Honduras, de Nicaragua y de Salamanca, entre otras.
En 1955 fue designado Embajador Argentino en Lima, misión que no pudo llevar a cabo por razones de salud. Ricardo Rojas fue un activo defensor de la universidad pública y co-gobernada, con un profundo respeto por la democracia universitaria que se manifiesta en el texto de su renuncia como docente frente a la intervención de la Universidad en 1946: "Hay que obtener cátedras por el saber, pero hay que tener el valor de dejarlas por la dignidad".

Ricardo Rojas